Un 29 de Agosto de 1987 me levanté feliz, era mi cumpleaños. Ese dia era el que estuve esperando por meses, para mí fueron años los que pasé imaginandome el color de mi Pony y pensando qué le daría de comer, tal vez mis padres podrían dejarlo dormir en mi pieza, pensaba. Dias antes de mi cumpleaños lograba soñar con mi Pony, a veces era blanco como las nubes, otras veces se me aparecía de color verde, o azul o morado. Finalmente llegó ese dia tan esperado, mas el Pony nunca apareció. A mi padre se le escapó mientras lo traía a casa, me dijo. Pero me prometía que para mi cumpleaños número 7 estaría conmigo el Pony. Con el tiempo mis ilusiones se fueron debilitando, ya que en los cumpleaños siguientes el Pony no me acompañaba.Conversando con mi hermana acerca de las ilusiones, los sueños y promesas que uno recibe de niño, salió el tema de ese pequeño caballito. Mi hermana tb lo esperó pacientemente hasta que la ilusion se le fué cayendo de las manos.
Sé que nadie es perfecto, sé que ilusiones frustradas dejan marcas, también sé que no cuesta tanto evitar una falacia. Mentir es mas facil no?, uno se desliga de responsabilidades y deja a todo el mundo tranquilo, pero la otra persona crea ilusiones que luego vé derrumbrase como una torre de naipes para luego volver a recoger, una a una las cartas que por un embuste se cayeron al barro.

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